Víctor Camarasa

Personalmente me gusta mucho Camarasa, creo que es un jugador muy incisivo en todo su fútbol, que tiene intención en todo lo que hace, que puede ser elemento secundario, gregario, pero también protagonista. Da muchas soluciones sin balón, entiende el juego, tiene físico para explotar espacios y creo que mucho margen para convertirse en algo diferente con Setién. Me parece un fichaje tremendo del Betis, ha estado rapidísimo.
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Al final era un jugador de buen toque pero sobretodo destacaba por lo bien que ofrecía y activaba líneas de pase por delante del balón. Camarasa se asemeja a eso, sabe leer muy bien los espacios que hay por delante suyo y el Betis debe sumar más amenaza desde segunda línea. Creo que ha sumado eso con Camarasa.
Sobre todo porque entre ambos abren una vía más directa, más vertical y vehemente, que puede completar muy bien el juego del Betis. A su manera ambos son dos futbolistas que a Quique Setién le hubieran venido muy bien esta temporada. Sobre todo en el caso de Sergio León, que si confirma lo que ha insinuado en Osasuna puede convertirse -aún más- en uno de los delanteros de esta próxima Liga.
¿Qué será mañana Camarasa con Setién? Pues puede serlo todo. Debido a sus características, a lo que va a necesitar el Betis, al futuro de Dani Ceballos y a la flexibilidad de su nuevo técnico es tan posible que lo veamos de interior con recorrido, que parece lo más probable, a que se mantenga en la mediapunta, se reconvierta al mediocentro o, incluso, juegue partiendo desde un costado para liberar la banda al carrilero, ya sea Durmisi o Rafa Navarro. El Betis de Quique Setién no deja de ser una tabla rasa en estos momentos. Se sabe lo que se quiere y cómo se quiere, pero no de qué manera se va a tratar de conseguir. Lo positivo para el Villamarín es que desde hace una semana esto está más cerca. Porque Camarasa, sea lo que sea, tiene muchas de las cosas que Setién necesita.
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Y en esa búsqueda el Betis le ha encontrado a Víctor Camarasa, un futbolista que sabemos lo que es hoy pero no podemos asegurar lo que será mañana. Empezando por lo primero, del valenciano ya sabemos que ha jugado en un doble pivote (con Simao Mate), ha sido un interior box-to-box (con Verza y Lerma) y ha roto como mediapunta en Vitoria. Tres posiciones distintas y tres contextos diferentes, pero Camarasa los ha interpretado siempre de una forma parecida: luciendo su poderosa zancada, demostrando buen toque e insinuando una creatividad todavía no explotada del todo. Esto a su vez le ha llevado siempre a ser un jugador muy dado a cambiarle el ritmo a sus equipos. No de una manera individual, pues no es un jugador de acción solitaria, pero sí sin necesidad de involucrar a demasiados compañeros. Es cierto que a menudo en el Levante se le pedía que retrocediera unos metros para asociarse y dar un extra de fluidez a su ataque posicional, pero cuando Camarasa ha brillado es cuando ha recibido alejado, ha arrancado y ha lanzado el penúltimo pase. De ahí que como “10” del contragolpeador Alavés haya dado un salto cualitativo muy notable tanto en regularidad como en días muy especiales (aquel partido contra el Atlético…).